Invasiones Inglesas
Hacia fines del siglo XVIII Inglaterra gozaba de un fuerte desarrollo económico con gran expansión industrial por
aplicación de la máquina a vapor en gran escala. Con la necesidad de encontrar otros mercados para su pujante comercio y con
la errónea idea que los hispanoamericanos aceptarían cambios en la dominación, llevó a cabo dos invasiones al
virreinato del Río de la Plata.
Contaba para ello con una fuerte estructura naval que daba fuerza a sus deseos de expansión colonial. Otro factor que también
influyó en las ideas expansionistas británicas fue la enemistad con España. Inglaterra tuvo conocimiento que
Carlos IV (rey de España) y Napoleón habían firmado un tratado secreto de no intervención en la guerra
y por tal motivo decidió capturar cuatro fragatas españolas. Este hecho hizo que España le declare la guerra a Inglaterra,
aumentando la enemistad entre ambos países.
Primera Invasión
Una escuadra Inglesa bajo el mando del General William Carr Beresford integrada por alrededor de 1600 hombres, entre los cuales se
encontraban el batallón del Regimiento 71 de Rifleros Escoceses, con esposas de soldados y niños, se dirige al Río
de la Plata. En junta de guerra y en contra de la opinión de Beresford de desembarcar en Montevideo por ser puerto de aguas profundas
en península angosta, se decide desembarcar en Buenos Aires, entre otros motivos por ser Capital del Virreinato.
El 25 de junio de 1806 la escuadra desembarca en Quilmes, y venciendo una débil oposición ordenada por el virrey Sobremonte
(quien escapó a Córdoba), se dirige hacia Buenos Aires tomando el fuerte de la ciudad dos días después por
rendición sin resistencia.
Juan Martín de Pueyrredón (criollo) intentó el 1° de Agosto la recuperación con un escuadrón de
setecientos gauchos pero estos hombres fueron fácilmente vencidos por Beresford.
Santiago de Liniers y Pueyrredón se trasladaron a Montevideo, para organizar la reconquista. Liniers le solicitó ayuda al
gobernador Pascual Ruiz Huidobro, la cual fue concedida.
Pueyrredón regresó antes que Liniers para proteger a
las fuerzas que debían llegar. Contaba con unos 600 hombres que ya se habían estado preparando, aunque no tenían
instrucción suficiente, por lo que Beresford ordenó atacarlas siendo vencidas fácilmente. Pueyrredón se
salvó y se dirigió al encuentro con Liniers.
Santiago de Liniers, desembarcó el 4 de agosto de 1806 en medio de una neblina y tormenta que lo favoreció.
Desde los
Corralesde Miserere intimó a rendirse a Beresford, quien respondió que
"se defendería hasta donde la prudencia le aconsejara". El 12 de agosto Liniers reconquistó la ciudad.
Segunda Invasión
Los ingleses desembarcaron en la costa oriental para tomar Maldonado, esperar refuerzos y luego conquistar Montevideo. Sobremonte
envió algunos milicianos y huyó al interior de la banda oriental (luego fue detenido para ser juzgado por haber huído dos veces).
Desde Buenos Aires salió el primer auxilio de 500 hombres a cargo de Pedro Arce y a los pocos días otro de 1500 hombres a cargo Liniers. Para
ese entonces los invasores ya habían tomado Montevideo por lo que Liniers dispuso el regreso para organizar la defensa de Buenos Aires. Los ingleses ya
dominaban Maldonado, Montevideo y Colonia.
El 30 de junio de 1807 la escuadra inglesa bajo el mando del General John Whitelocke desembarcó en Ensenada y se dirigió hacia Buenos Aires,
llegando a los
Corrales de Miserere. Liniers llegó y fue derrotado el 2 de julio de 1807. Se refugió en
una casa en la que pasó, según él, "la noche más triste de su vida" considerando todo perdido. Whitelocke permaneció en Miserere.
Al día siguiente se preparó la defensa. Liniers desde Chacarita formó una columna de hombres con los dispersos de Miserere y se puso otra vez al frente.
Se establecieron dos líneas de defensa más otro núcleo. Para la defensa participaron también todos los integrantes de las familias residentes
en Buenos Aires arrojando proyectiles desde las casas e incluso agua caliente. Las fuerzas recuperaron la ciudad venciendo a Whitelcoke, quien fue enjuiciado militarmente
y considerado inepto. El 18 de mayo de 1808 Liniers a quien se le atribuyeron los triunfos, fue nombrado virrey por la corte de España
Fuentes históricas consultadas
Curso de Historia Nacional por Alfredo B. Grosso Edición 1934
Curso de Historia Argentina por José Carlos Astolfi
Edición 1949